La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, defendió el proyecto hidráulico que se construye en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, mientras un grupo de vecinos mantiene su rechazo y señala que las obras han agravado los problemas de drenaje en la comunidad.
Durante una conferencia realizada el jueves 1 de octubre de 2026, Brugada afirmó que la infraestructura tiene como objetivo canalizar los escurrimientos que bajan desde las zonas altas de Milpa Alta durante la temporada de lluvias y evitar afectaciones en San Gregorio.
La mandataria capitalina aseguró que el proyecto fue sometido a una consulta previa y que la mayoría de los habitantes del pueblo estuvo de acuerdo. También sostuvo que la inconformidad actual corresponde a un grupo minoritario que se ha opuesto a las obras desde el inicio.
Sin embargo, vecinos realizaron un plantón sobre las avenidas Cuauhtémoc y Chapultepec para denunciar que el plan hidráulico recibe aguas residuales provenientes de Milpa Alta y que estas se incorporan a la red de drenaje de San Gregorio Atlapulco.
Los habitantes también cuestionan que el proyecto resuelva las inundaciones y piden conocer con precisión el funcionamiento de la infraestructura, el destino de las aguas residuales y las medidas previstas para proteger la zona chinampera.
Ricardo Venancio, vecino de la zona, señaló que San Gregorio ya enfrentaba problemas de agua por su ubicación, pero consideró que el plan hidráulico extendió las afectaciones. Comerciantes y residentes han advertido que las inundaciones provocan lodo, malos olores, suciedad y una disminución en sus ventas.
Brugada reiteró que la administración capitalina mantendrá abiertas las mesas de concertación con los pobladores. El conflicto continúa marcado por la división entre quienes respaldan las obras como una medida para reducir inundaciones y quienes exigen modificar el proyecto para evitar que el problema se traslade a San Gregorio.